AVUI A POL

Cruzados rotos per Jacinto Elá

Es difícil ganar jugando con los favoritos de la afición

Ordenando algunos papeles en mi estudio, encontré algunos recortes en una vieja carpeta. No lo recordaba, pero me topé con un recorte en el que había una votación -en el mítico Diari Blanc i Blau- de los lectores en la que me votaron como el jugador que debía dar el salto al primer equipo de manera inmediata. Yo tenía 18 años. Evidentemente que no lo di. El deseo de la afición suele estar muy lejos de la necesidad del cuerpo técnico. Por aquel entonces yo sabía que era un referéndum no vinculante. Me veía demasiado lejos del primer equipo como para ver una luz de esperanza en esta encuesta.

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Si algo tiene el fútbol es que cada aficionado tiene un "once" en mente. Normalmente sin fundamento porque no ven a los jugadores entrenando, entre otras cosas. Cada cual tiene sus favoritos, pero para Gallego todos son iguales, como ha dicho cada vez que se le ha preguntado por algún futbolista (como tiene que ser).

De hecho, hemos visto una gran rotación en el equipo titular desde que empezó la temporada. Al principio me sorprendía que un jugador pudiese saltar de la grada al equipo titular en una semana. Pero tampoco me preocupa mucho porque nunca suelo intentar adivinar las alineaciones. Prefiero comerme la cabeza con otros asuntos en los que pueda influir más.

A diferencia de la mayoría de aficionados, no creo que exista un once ideal (pero sí que hay jugadores que jamás pondría de titular, y os sorprendería a quienes me refiero) ya que cada partido requiere de la participación de jugadores diferentes. Especialmente en un equipo como el Espanyol, que no tiene una plantilla tan potente como para influir al 100% en el planteamiento táctico del rival.

No hace falta ser un genio para saber que no es lo mismo jugar contra el Eibar que contra el Atlético de Madrid. Lo que significa que los jugadores deben variar en algunas posiciones en función del rival. Lo que está claro es que tiene que haber un pilar sobre el cual se construya el equipo, pero ese pilar no puede estar fundamentado según el talento sino por aspectos como la regularidad. Siempre me baso en el Espanyol, donde los jugadores tienen un nivel similar. Luego se añade el talento, que puede variar en función del rival y el partido.

El talento es tan caprichoso y tan limitado que no se puede contar con él regularmente, es más, debe estar acompañado de trabajo a la hora de formar un equipo competitivo. Ojalá los jugadores más talentosos fuesen más regulares, pero no suele ser así... bueno sí: los cracks.

Si se hiciera una votación entre los aficionados para crear el equipo ideal estoy seguro que en el centro del campo estarían Marc Roca, Darder, Melendo, Granero y Vargas. Pero es evidente que faltaría contundencia defensiva -en la PlayStation pinta muy bien-. Que sean los favoritos de la afición no quiere decir que sean los idóneos para ganar los partidos. Es muy difícil ganar jugando con los favoritos de la afición.

Jacinto Elá

@malabona