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Cruzados rotos per Jacinto Elá

Borja Iglesias, una digestión pesada

Una vez consumada la tan temida marcha de Borja Iglesias al Betis, es el momento de agradecérselo.
La afición del Espanyol está dividida entre los que entienden su marcha como un mal inevitable y los que se sienten traicionados.
Soy claramente de los primeros.
La continuidad de Borja en el Espanyol habría sido un plus para el proyecto del Sr. Cheng. Una pieza clave en lo que se lleva construyendo desde hace 3 años. Pero ningún jugador es imprescindible en este proyecto.
A todos los que hemos seguido al equipo nos habría gustado que se quedase un año más como mínimo. Sin embargo, este es el mejor momento para Borja y para el club de separar sus caminos. Ambos están en fase ascendente.
No es fácil encontrar jugadores con tanto carisma, y eso al aficionado le ha sentado como una mala digestión tras un manjar exquisito.
A pesar del sabor amargo que deja esta marcha, los aficionados del Espanyol podemos estar contentos por haber contado con Borja Iglesias, y por el rendimiento que ha dado. De haber marcado cuatro o cinco goles en todo el año a todo el mundo le habría parecido bien su marcha. Es más, añado: de haber tenido un rendimiento bajo se habría convertido en un problema (fichas más altas no han caído).
No es la primera vez que un jugador se va del club. Hemos visto cómo a mitad de temporada se vendió a Baptistao por cuatro duros. Y lo hemos visto bien. Posiblemente estaba mucho más arraigado con la cultura perica (por una cuestión de antigüedad). En cambio Borja se va siendo la venta más cara de la historia del Espanyol -tienes que amarlo-. Aunque cueste de creer, el fichaje ideal para el Espanyol debería ser como Borja Iglesias: buen rendimiento, carismático y que aporte beneficio.
Ahora toca centrarse en lo que tenemos y no en lo que teníamos, es la base de la felicidad.

Jacinto Elá

@malabona