AVUI A POL

Sentado en el Travesaño

CAMPEONES EN SARRIÁ

De los 88 Campeonatos de Liga de 1ª División disputados hasta hoy, sólo en 3 ocasiones el campeón se proclamó en feudo blanquiazul. Todas ellas en Sarriá.

Esta es la pequeña historia de aquellos partidos. Algunos, sin apenas detalles relevantes. Otros, sin embargo, llenos de épica.


Temporada 1930-31

El primer partido por el título llega pronto a Sarriá. Se juega la 3ª edición del Campeonato Nacional de Liga (temporada 1930-31) y la jornada 17, la penúltima, brinda al Athletic Club la posibilidad de revalidar su título.

Llegan los "leones" empatados a 20 puntos con Real Sociedad y Real Racing Club, pero con el average a favor frente a ambos. Así pues, si vencen en Can Ràbia volverán a ser campeones de Liga.

Frente a ellos un RCD Espanyol en horas bajas y que todavía no está libre del riesgo de descenso. Le falta sumar un punto, o esperar que el CD Europa no sume los 4 que todavía restan en juego. Es la primera temporada sin Ricardo Zamora que marchó traspasado al Real Madrid. También emigraron Vantolrá y Padrón, buscando un dinero que las arcas blanquiazules no podían ofrecerles. Tiempos difíciles.

El match apenas tiene historia. Es un monólogo de los de Pentland que lo liquidan en la primera parte (0-3) con 2 goles de Gorostiza (8' y 27') y otro de Bata (19'). Tras el descanso "Bala Roja" logra un hat trick (67') que establece el (0-4) final. Los rojiblancos son una máquina de hacer goles. Con los de Sarriá suman ya 72 dianas en 17 encuentros. Una media de 4,23 por partido. Bárbaro.

campions01.jpg

 29-3-1931

RCD ESPANYOL - ATHLETIC CLUB  (0-4)

Trabal y Gorostiza pugnan por un balón

Pese a la abultada derrota, los chicos de Caicedo salvan la categoría. Lo posibilita la derrota del CD Europa ante el Arenas de Getxo en Ibaiondo (1-0). Será el cuadro escapulado quien descienda a la 2ª División.

 

Temporada 1965-6

Deberán pasar 35 años para que Sarriá vuelva a ser escenario de un partido por el título. Está vez llega en el marco de la jornada 30. La que cierra la temporada 1965-66.

Se enfrentan en feudo blanquiazul RCD Espanyol y Atlético de Madrid. La situación es parecida. La victoria, sólo la victoria, asegura el título a los colchoneros entrenados por Domingo Balmanya. Un título para acabar con la tiranía del Real Madrid en la década de los 60, en el que ya acumula 5 campeonatos consecutivos.

Tampoco anda libre de problemas el RCD Espanyol. Pese a tener en sus filas a Alfredo Di Stéfano, una campaña errática le ha llevado a la última jornada enfangado en las últimas posiciones. El descenso es una posibilidad más que remota, pero la promoción puede que no tanto. A favor de los blanquiazules el hecho de que CD Málaga y Real Betis jueguen entre ellos, y que el RCD Mallorca visite el Santiago Bernabéu siendo el Real Madrid el otro aspirante al título.

El partido es soso. Muy táctico y sin apenas peligro en las áreas. Por momentos no parece que haya nada en juego. Y eso que en el Bernabéu los blancos ya han liquidado al RCD Mallorca de buenas a primeras con un (3-0) casi definitivo. Pero todo se acelera cerca del descanso. En dos jugados aisladas el Atlético de Madrid sentencia el match y también el título. Primero Ufarte (41') y luego Griffa (45') ponen el definitivo (0-2). Fin al debate.

Aun perdiendo, el RCD Espanyol salva el pellejo. Los resultados de la jornada le acaban favoreciendo. Otro año en la élite. 

campions02.jpg

 2-4-1966

RCD ESPANYOL - ATLÉTICO MADRID  (0-2)

Con el meta Carmelo en el suelo, Ufarte logra el (0-1) y abre la puerta del título para el cuadro colchonero.

 

Temporada 1970-71

La tercera y última vez que el título se ha ventilado en terreno blanquiazul fue la tarde del 18-4-1971. Se juega la postrera jornada del torneo y el Valencia CF visita Sarriá como líder. Un empate le basta para alzarse con un título que lleva persiguiendo desde 1947. En la lucha le acompañan Atlético de Madrid y FC Barcelona, que curiosamente se enfrentarán ese mismo día en el Estadio del Manzanares.

Esta vez llega el RCD Espanyol con los deberes hechos. Salvado y a riesgo de cualquier contingencia tras un ejercicio de funambulismo difícil de explicar. Los números hablan por sí solos: únicamente 17 goles a favor en 29 encuentros. Los chicos de Fernando Daucik se han pasado media Liga sin meterle un gol ni al arco iris. Sólo su solvencia defensiva (25 goles en contra) explica el milagro.

Eso, y que la Liga se ampliará de 16 a 18 equipos la próxima campaña (1971-72). Para hacer posible el tránsito sólo descienden los dos últimos clasificados. Todo un alivio que no ha podido evitar una operación de urgencia a media temporada, y que obliga a la directiva de Manuel Meler a reforzar el equipo con la llegada de efectivos en ataque.

De la UE Sant Andreu se repesca al cedido "Pepín" que viene cuajando una buena campaña en 2ª División. Finalizada la Liga mejicana y procedente del Club Deportivo Oro de Guadalajara llega el ariete cántabro Fernando Docal. El tercer hombre es Miguel Ángel Lamata, sin sitio en el Atlético Madrid.

Con estos nuevos mimbres, y apuntalado por Griffa y Glaría en la retaguardia, el equipo recupera el pulso en el tramo final y logra salvar la categoría en el año de su retorno a la élite. Y ahí está, ejerciendo de juez el día que la Liga dictará sentencia. Las posibilidades de colchoneros y azulgranas pasan por el RCD Espanyol. Sólo si los blanquiazules derrotan al Valencia CF, los otros 2 aspirantes tendrán opciones al título. Si ello ocurre, el vencedor en el Manzanares será campeón. Sólo en ese caso.

La expectación que despierta el partido de Sarriá es de auténtica locura y las peticiones de entradas agotan el taquillaje cinco días antes del encuentro. Viaja en masa la parroquia "che", pero en Sarriá también se dan cita muchos seguidores azulgranas. Serán pericos por un día. Los focos iluminan al RCD Espanyol, y de que manera. Cuando ello ocurre y no hay más riesgo en el empeño que el propio orgullo profesional, el cuadro blanquiazul siempre ha sido un rival de cuidado. Con el FC Barcelona suplicando clemencia y sin nada que perder, el encuentro es un regalo para los de Daucik.

La lógica, sin embargo, está claramente de parte del Valencia CF. Es el equipo menos goleado (18 tantos en contra) y se mide al menos goleador (17 tantos a favor). Por si fuera poco, no necesita vencer. Le vale con el empate. Pero en el fútbol, la lógica a veces no acude a la cita. Y aquella tarde del 18-4-1971 en Sarriá iba a estar llena de emociones, deparando uno de los finales de Liga más apasionantes de la historia. 

Las 16.30 es la hora fijada por la RFEF para el veredicto final. Pero antes toca rendir honor a la historia: el encuentro frente al Valencia CF es el match número 1.000 de los disputados por el equipo blanquiazul en la 1ª División. Los españolistas son el cuarto equipo en alcanzar esa cifra tras Real Madrid, FC Barcelona y Athletic Club, y para tal efeméride la directiva de Meler decide homenajear a José Prat Ripollés, el hombre que el 10-2-1929 lograra el primer gol perico y de la historia de la Liga. El será quien realice el saque de honor del milenario encuentro.  

Cumplido el protocolo, y bajo la dirección del colegiado murciano Ángel Franco Martínez, un novato que cumple su segunda temporada en 1ª División, ambos conjuntos saltan al terreno de juego comandados por sus respectivos capitanes José María y Paquito.

Daucik forma de salida con: Bertomeu; Osorio, Glaría, Carbonell, Ochoa; Lico, Solsona, Marín (Granero 46'); Pepín, Lamata y José María. A destacar la ausencia de Griffa, que lesionado en su clavícula no podrá aportar su grano de arena pos de un título colchonero.

Frente a ellos, Alfredo Di Stefano dispone a: Abelardo; Videgany, Sol. Aníbal, Antón; Claramunt I, Paquito, Sergio (Poli 66'); Claramunt II, Forment y Pellicer (Fuertes 71'). El técnico argentino cuenta con la notable baja de su compatriota, el extremo izquierda Valdez.

campions03.jpg

 18-4-1971

RCD ESPANYOL - VALENCIA CF  (1-0)

En pie y de izquierda a derecha: Carbonell, Ochoa, Glaría, Lico, Osorio y Bertomeu. Agachados y en el mismo sentido: Pepin, Solsona, Lamata, Marín y José María.

No han pasado ni 10 minutos y los valencianistas empiezan a percibir que el partido será una tortura. La baja de Valdez, un jugador con mucho desborde por banda, les obliga a circular por dentro. Daucik, un maestro en lo táctico, siembra de minas el medio campo y los blancos no tejen ni una sola jugada atrapados en la maraña blanquiazul. Poco tráfico ante  Bertomeu.

Cómodo en su rol, el RCD Espanyol intenta robar para salir al contragolpe. Pero arriba no hay pólvora. Nada nuevo. Así que Abelardo, tampoco tiene demasiado trabajo. Por momentos, el match se asemeja a un encuentro del calcio italiano. Igualada en el descanso (0-0). Al Valencia CF, pese a estar incómodo y jugar muy por debajo de su nivel, ya le vale.

En el Manzanares más o menos lo mismo. Tablas en el intermedio (0-0) en un encuentro sin demasiada chispa. Malas noticias, sin embargo, para los colchoneros. En el minuto 40' Gárate se lesiona en el tobillo tras chocar con Reina. El ariete vasco es, junto a Reixach, el "Pichichi" del torneo con 17 tantos. No volverá tras el descanso. Sólo 45 minutos separan al Valencia CF del título.

Pero el escenario cambia al volver de la caseta. Daucik mueve ficha. Granero entra por Marín y se incrusta en el eje de la zaga para que Carbonell adelante su posición hasta la medular. El objetivo es emparejarle con Paquito y maniatar, más aún si cabe, el centro del campo "che". La variante táctica funciona y, ahora sí, los blanquiazules alcanzan el área rival con mayor asiduidad. 

En el minuto 58' Pepín malogra una clara ocasión para abrir el marcador cuando, sólo ante Abelardo, acaba disparando sobre el cuerpo del arquero asturiano. Ruge Sarriá animando al RCD Espanyol. Sus socios, sus simpatizantes, y aquellos que se sienten pericos por un día. La mayoría blanca guarda silencio. Como si percibiera que algo va a suceder.

Y de pronto un rumor. La radio anuncia gol en el Manzanares. Un corner lanzado por Reixach desde la izquierda del ataque azulgrana acaba con un cabezazo de Martí Filosía que da ventaja al FC Barcelona (0-1). Minuto 59'. Los acontecimientos empiezan a precipitarse.

Todavía con el público comentando el gol barcelonista, Franco Martínez señala falta de Videgany sobre José María en la posición teórica de extremo izquierda. Minuto 65'. Gol Sur de Sarriá. Donde suelen anotarse los goles decisivos. De la zurda del asturiano vuela un regalo en dirección al corazón del área. De dentro a fuera, alejándose del portero, el balón va entre los centrales. La zaga no cierra bien. Y por allí irrumpe Lamata, con un cabezazo inapelable (1-0). En esos momentos el FC Barcelona es campeón de Liga. Pero el sueño azulgrana será efímero. Apenas durará escasos instantes.

Por que el carrusel de emociones todavía no ha terminado. Casi de manera simultánea al gol de Lamata, el Atlético de Madrid reacciona con fuerza y acorrala a los pupilos de Vic Buckingham en su área. Pasados escasos 4 minutos tras el gol de Martí Filosía, un descuido de Gallego al borde del área, permite a Luis Aragonés y Salcedo trenzar una pared que culmina el de Hortaleza clavando el balón en el ángulo superior izquierdo de la meta de Reina (1-1). El título vuelve a manos del Valencia CF.

campions04.jpg

 18-4-1971 

 RCD ESPANYOL - VALENCIA CF   (1-0)

Gol Sur de Sarriá. Minuto 65'. Momento cumbre del match. Lamata (9 a la espalda) celebra su gol. Abelardo en el suelo ha sido vencido por el cabezazo del ariete españolista. Al fondo, José María, ejecutor de la falta alza los brazos jubilosamente.

Pero la situación es bien distinta. Los de Di Stéfano penden de un hilo. Deben ir a por el gol, por que el título corre serio peligro. El técnico argentino mueve el banquillo y da entrada a Poli y Fuertes. Pero no hay manera. No es el día del Valencia CF. Algún que otro barullo ante Bertomeu fruto de la desesperación. Nada más. Sólo corazón. No hay cabeza ni argumentos para tumbar a un RCD Espanyol impecable en la contención.

Los aficionados "che", que contemplan desesperados la impotencia de su once, saben que el título depende de que se mantenga el empate del Manzanares. Su única opción, en caso de derrota propia. Allí colchoneros y culés apuran sus opciones. Con vigor, pero también atentos al retrovisor. El menor descuido será el fin para cualquiera de los dos.

En medio de una tensión indescriptible se consumen los últimos 25 minutos en ambos campos. Apenas ruge la afición valenciana. Con el susto en el cuerpo, sabe que si la radio vuelve a anunciar un gol en el Manzanares se acabará el sueño. Mientras, en Madrid, el partido toma color rojiblanco, pero no hay manera de acertar con la red. Pasan los minutos y sigue la igualada. Llegado el minuto 90, y sin descontar ni un solo segundo, Medina Iglesias dice basta. Empate final (1-1). Toda la semana suplicando la victoria blanquiazul y a la hora de la verdad Atlético Madrid y FC Barcelona consuman un hara-kiri histórico y acaban por poner la red que estaba necesitando el trapecista. El Valencia CF es el nuevo campeón de Liga.

El partido del Manzanares finaliza cuando en Sarriá restan todavía unos dos minutos de juego, pero la noticia enciende la grada. Los aficionados valencianos, liberados ya de su insoportable agonía, inician un conato de invasión de campo. Franco Martínez, que acaba de señalar una falta favorable al RCD Espanyol, y ayudado por la fuerza pública, logra que el castigo sea lanzado.

Pero ya nada de lo que pueda pasar importa. El título es del Valencia CF e inmediatamente silba el final del partido. Es imposible contener aquella marea blanca ansiosa por dar rienda suelta a su alegría y miles de aficionados valencianistas invaden el césped de Sarriá con sus pancartas. Cientos de tracas y petardos estallan sobre el campo.

campions05.jpg

 18-4-1971

RCD ESPANYOL - VALENCIA CF   (1-0)

La angustia ha terminado. El empate del Manzanares salva al Valencia CF y los "che" se proclaman campeones de Liga. Los seguidores valencianistas empiezan a invadir el césped de Sarriá. En primer plano Jesús Glaría. A la izquierda el zaguero Videgany.

Osorio, Granero, Bertomeu y José María, antiguos compañeros de Alfredo Di Stefano en su etapa como jugador blanquiazul, felicitan al técnico valencianista junto al banquillo visitante.

Los jugadores blanquiazules también se felicitan entre ellos. No es para menos. Se llevarán al bolsillo una triple prima. La que tenían pactada con el club y la que ofrecieron Atlético de Madrid y FC Barcelona, de manera individual, por vencer a los "che".

Tras el partido Di Stéfano declara "Hubiera querido ganar la Liga a través del mejor partido del año y jugamos el peor". Un buen resumen, sin duda, de lo que fue el match de Sarriá, en el que el Valencia CF alcanzó el título de la manera más rocambolesca posible.

Fue sin duda un final de Liga histórico. Desde entonces jamás tres equipos se han vuelto a disputar el título en la última jornada.

 

 

Oriol Pagés (PericosOnline)

<< Tornar Fer comentari 9657 | 0 | Imprimir | Enviar


 24/03/2020 La larga espera de Benito Juanet
 16/03/2020 Una manita inolvidable
 05/09/2019 El partido regalado
 23/05/2019 Otra vez Europa
 04/12/2018 Noche de cristales rotos
 30/04/2018 La noche más inolvidable
 28/12/2017 Venganza inmediata
 17/05/2017 Cuentas pendientes
 06/03/2017 &#128249; Panenka en el Plantío
 18/01/2017 Siete minutos para volver al cielo
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8