AVUI A POL

Sentado en el Travesaño

En tiempos de posguerra los polvorientos descampados de las ciudades fueron a menudo improvisados campos de fútbol. De allí surgieron muchos equipos, que aunque luego morirían a la sombra de los grandes edificios, acunaron a no pocas figuras de nuestro balompié.

Eugenio Montesinos, jugador internacional del RCD Espanyol de los años veinte, era un asiduo de dichos escenarios. Rondando por los del barrio de Sarriá, se fijó en un guardameta sobrio y de buenos reflejos. Se llamaba Benito Joanet Jiménez. Tenía solo 15 años. Su trayectoria en el club blanquiazul esta llena de curiosos avatares.

 

Los inicios 

¿ Quieres fichar por el RCD Espanyol ?. Esta fue la pregunta que le hizo Montesinos al portero del equipo infantil del San Francisco y que antes lo fuera del Tres Torres.

Pocos días después, aquel mozalbete nacido en Esplugues de Llobregat el 16-9-1935 se enfunda los guantes para pasar una prueba ante Pedro Solé, mandamás de los equipos inferiores blanquiazules. No necesita mucho tiempo para convencerle.

Dos años en el equipo juvenil y uno en el amateur confirman las cualidades del meta. Su progresión no pasa desapercibida y prueba de ello es su inclusión en la selección juvenil española que disputa el Torneo de la FIFA de 1954 en Alemania. Allí, junto a Luis Muñoz y Carlos Cela, que poco más tarde también acabaran vistiendo de blanquiazul, se proclama campeón al derrotar al mismísimo anfitrión en la final celebrada el 19 de abril en Colonia.

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 Selección española juvenil campeona del Torneo de la FIFA de 1954 en Alemania. Benito Joanet es el primer jugador de la fila superior empezando por la izquierda 

Pocos dudan que con el tiempo Joanet acabara defendiendo el marco blanquiazul. De hecho en la campaña 1954-55, aunque pertenece al equipo amateur ya se entrena con el primer equipo. Es más, durante nueve partidos consecutivos, y siendo Soler el portero titular por lesión de Marcel Domingo, Joanet se sienta en el banquillo como guardameta suplente.

No obstante, la falta de experiencia en alta competición y el carisma de "Monsiuer" Domingo, le impiden gozar de minutos para irse curtiendo. Se impone una solución y esta llega en forma de cesión al CD Europa durante las temporadas 1955-56 y 1956-57.

 

Primera parada Calle Cerdeña 

Poco a poco, y junto a otros valores de la cantera españolista que también llegan al equipo del barrio de Gracia, Joanet consigue hacerse con el puesto de titular del portal europeista.

Especialmente fructífera es su segunda campaña en el equipo escapulado. En el plano deportivo por que el CD Europa se clasifica para disputar la Fase de Promoción de Ascenso a la 2ª División y en el personal por qué los técnicos del Real Zaragoza quedan gratamente sorprendidos con su actuación en un partido de dicha liguilla disputado en Binéfar. 

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 Equipo del CD Europa perteneciente a la temporada 1955-56. Un joven Joanet, cedido por el RCD Espanyol, forma de pié el primero empezando por la izquierda.

Su contrato con el RCD Espanyol finaliza en Junio de 1957 pero ante las promesas incumplidas por parte de la directiva respecto a su retorno al primer equipo, Joanet decide aceptar la propuesta del Real Zaragoza que lucha por consolidarse en la máxima categoría. Se inicia una nueva etapa en su carrera.

 

Zaragoza destino equivocado 

Sin embargo, la aventura a orillas del Ebro resulta frustrante y muy lejos de las expectativas creadas. Los técnicos no le dan ni una sola oportunidad de demostrar sus cualidades y a duras penas si le alinean en encuentros amistosos.

Tanto el mítico Jacinto Quincoces (1957-58) como Juan Ochoa (1958-59) tienen depositada su confianza en Pedro Lasheras y Enrique Yarza. El ostracismo es tal que el bueno de Joanet no llega a disputar ni un solo partido oficial como guardameta blanquillo.

Finalizada la campaña 1958-59 su situación no tiene visos de variar. Ochoa sigue de técnico y aunque Lasheras ficha por el Elche, un Yarza cada vez más consolidado augura otro año de sombras para Joanet. Los técnicos no confían en él y el club termina por concederle la baja.

Mientras tanto, en Sarriá, finalizada la campaña 1958-59 y viendo que Vicente monopoliza la portería blanquiazul, Ricardo Zamora Junior decide fichar por el Mallorca. El marco perico se queda con un único portero. Urge fichar.

 

De vuelta a casa 

Federico Marimón preside el club tras la marcha de Paco Saénz. El escenario a nivel directivo es diferente y Joanet no se lo piensa dos veces cuando el club le ofrece volver. No será fácil. Sabe que la calidad de Vicente le puede relegar otra vez al banquillo. Pero acepta el reto. Su gran esperanza sigue siendo ser portero titular del RCD Espanyol.

Aunque los presagios se cumplen y en la campaña 1959-60 tampoco disputa ningún partido oficial, en el verano de 1960 se produce un hecho que hace variar el panorama. Victoriano Oliveras de la Riva accede a la presidencia del club.

Su llegada significa el inmediato traspaso de Vicente al Real Madrid. La calidad del de Mollet no pasa desapercibida para los grandes del fútbol español y poco antes de iniciarse la Liga 1960-61 se concreta su marcha. La portería españolista queda otra vez en precario.

Benito Joanet y Juan Visa, que había actuado como cedido en el Terrassa CF (2ª División) en la campaña anterior, son los únicos metas disponibles. Por increíble que parezca, ninguno de los dos ha debutado todavía en la máxima categoría.

 

Buscando el ansiado debut

No cabe duda que la posibilidad de debutar con el RCD Espanyol parece más cercana para Joanet. Sin embargo las cosas vuelven a torcerse de manera inesperada.

Casi de manera simultánea al traspaso de Vicente el club ficha a Alfredo Vera. El veterano meta, que ya había pertenecido al club a principios de la década de los 50, firma contrato por una temporada. La noticia sorprende a todos ya que Vera se halla en plena cuesta abajo de su carrera y ya en la campaña anterior, hallándose en el Sporting de Gijón, no logró disputar ni un solo partido oficial, siendo siempre suplente de Madriles y Barea.

A todo ello la Liga esta a punto de iniciarse. El Valencia CF llama a las puertas de Sarriá y Ernesto Pons, nuevo mister blanquiazul, debe tomar una decisión. Finalmente el elegido es Visa. Como tantas otras veces, Joanet empieza la campaña en el banquillo.

Y como suele suceder, las malas noticias nunca vienen solas. Con Vera recién fichado y Visa de titular, Pons decide cederlo al Terrassa C.F (2ª División) junto al delantero Ginés Castaños. Soñaba con enfrentarse a los "che" y de repente lo hará ante el Indauchu. Es un palo muy duro para Joanet que, harto de reveses, se plantea dejar el mundo del fútbol.

Sin embargo, cuando más sombrías son sus perspectivas de futuro, y tras jugar tan solo cuatro encuentros con el cuadro egarense, una inesperada lesión de Visa en el codo le abre las puertas del ansiado debut. A pesar de su reciente fichaje, Vera no es del agrado de Pons y el técnico prefiere jugar la carta del de Esplugues.

Su perseverancia tiene recompensa la tarde del 9 de octubre de 1960. Casi diez años después de su llegada al club, Benito Joanet va a vigilar por primera vez la línea de cal de la portería del primer equipo blanquiazul. Tiene 25 años casi recién cumplidos.

Casualidades del destino, el rival de turbo es el Real Zaragoza. Yarza está al otro lado del campo y los maños se llevan una "manita" (5-0) de Sarriá con goles de Ribera (2), Indio (2) y Sastre. A pesar de la goleada Joanet tiene trabajo y realiza buenas intervenciones. Las crónicas hablan bien de su debut. Mejor imposible.

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 A la izquierda un joven Benito Joanet en sus primeras épocas como integrante de las categorías inferiores del RCD Espanyol. A la derecha una foto del portero perteneciente a la campaña 1960-61 en la que debutaría en 1ª División. Casi 10 años separan ambas instantáneas. 


La titularidad dura solo cinco partidos. Los resultados no acompañan y las derrotas en Mallorca (3-0) y el Nou Camp (4-1) no avalan su continuidad bajo los palos. Cuando Visa se recupera Joanet vuelve a la suplencia (Vera ha sido cedido al Terrassa CF), pero con la satisfacción de haber demostrado su capacidad para jugar en la máxima categoría.

 

La dura competencia 

La llegada del tándem Zamora - Arcas al banquillo tras el cese de Saso en la temporada 1961-62, convierte a Joanet en el portero titular del equipo en detrimento de Piris.

La historia de aquella campaña es de sobras conocida. Su desgraciado colofón significa el primer descenso a 2ª División en una de las tardes más negras de la historia perica. Es en el viejo Zorrilla y Joanet lo ha de vivir como espectador de primera fila. El, que tanto tiempo había luchado por defender el arco blanquiazul, será quien encaje el maldito gol de Rodilla en el postrer minuto. Por si fuera poco sale agredido del césped. En medio de las celebraciones siempre acostumbran a colarse elementos que no saben ni respetar las lágrimas del vencido.

Es un palo muy duro, pero no hay más remedio que recuperar el terreno perdido. Junto a Piris, el fichaje de López aumenta la competencia en el marco. Pese a ello Joanet es el portero más utilizado en el duro trayecto de retorno hacia la máxima categoría.

Sueña con sacarse la espina de aquella tarde en Valladolid. El 7 de abril de 1963 puede ser el día indicado. Una victoria sobre el Pontevedra en Sarriá debe sentenciar el ascenso. Los gallegos pelean por lo mismo. Todo está preparado. El ambiente es el de las grandes ocasiones .... pero no va a ser posible. Pese a un inició prometedor, un despeje pifiado del zaguero Rivas se convierte en autogol. Joanet, impotente, no puede hacer nada por evitar el tanto que a la postre significa la derrota (1-2). Se esfuma el sueño del ascenso directo. Queda la promoción ante el Mallorca. Es la segunda oportunidad para Joanet y los suyos.

La cosa no empieza bien. En Sarriá, los isleños toman ventaja antes del descanso (0-1). La tarde también se tuerce para Joanet que nada más iniciarse la segunda mitad tiene que abandonar el terreno de juego lesionado a consecuencia de un choque con Abel, Bartolí y el balear Pepillo. Al final se remonta (2-1). El sueño sigue en pié.

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(Foto izquierda) Foto de Benito Joanet publicada como portada del semanario Dicen de finales
de Abril de 1962 como previa de la promoción ida ante el Real Valladolid en Sarriá. 
(Foto Derecha) Joanet, acompañado del masajista Jaime Fernández y de su compañero Bartolí 
sale del campo lesionado en el partido de ida de la promoción ante el Mallorca jugado
en Sarriá el 12 de mayo de 1963. 


Piris, su sustituto, es uno de los grandes protagonistas de la promoción. Sus grandes intervenciones en el desempate del Santiago Bernabeu son decisivas para el ascenso. Es el momento de gloria que soñaba Joanet para redimir el dolor de aquella tarde en Valladolid. Pero no lo puede protagonizar. Parece su sino en Sarriá.

 

El adiós definitivo

De retorno a 1ª División el marco blanquiazul sigue sin inquilino fijo. Entre él, Piris y López se turnan bajo los palos. La temporada 1963-64, llena de sobresaltos, acaba con una nueva promoción ante el Sporting de Gijón, que afortunadamente se salva con éxito.

La directiva decide dar un nuevo rumbo al equipo y otorga plenos poderes a Kubala. Se inicia una profunda reestructuración de la plantilla con el objetivo de rejuvenecerla. Los cambios también llegan al marco. Aquí, no obstante, la prioridad es la experiencia. Urge encontrar un guardameta que aporte estabilidad a un puesto convulso desde la marcha de Vicente.

La pieza viene de San Mames. Se llama Carmelo. Carmelo Cedrún. Un tal Iríbar le dejó sin sitio. Todavía con algunos años de fútbol por delante, el de Amorebieta ya debuta como blanquiazul en las eliminatorias de Copa justo antes de que se dispute la promoción ante los asturianos.

 

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Joanet ejercitándose en la portería del gol Norte de Sarriá

Se avecinan nuevos tiempos de suplencia para Joanet. Es un escenario conocido. Le resta todavía un año de contrato y no quiere volver al banco. Ya no. Sabe que es la hora del adiós. Esta vez parece que de manera definitiva.

Su próxima parada será otra vez un lugar que conoce. Vuelve a la calle Cerdeña. Es la temporada 1964-65. El CD Europa que por fin ha logrado el anhelado ascenso a 2ª División requiere sus servicios mediante una cesión. Es difícil decir no.

 

Riazor estación final 

Acabada la campaña y su vinculo con el RCD Espanyol, Joanet ficha por el Deportivo de la Coruña. Esta a punto de cumplir 30 años. Es una nueva aventura fuera de la Catalunya natal. Esta vez la decisión es todo un éxito. Durante seis temporadas (1965-66 a 1970-71) es dueño y señor de la meta coruñesa. En Riazor goza de toda la continuidad que no encontró en Sarriá y se convierte en todo un ídolo para la afición.

A modo de anécdota cabe decir que en la campaña 1966-67 los porteros del Deportivo son Benito Joanet y José Vicente. Curiosa coincidencia. Solo que Joanet es ahora el guardameta titular y el de Mollet el oficia de suplente.

La Coruña marca definitivamente su destino. Finalizada su carrera deportiva tras la campaña 1970-71 en la que el Deportivo consigue el ascenso a la 1ª División, Joanet cuelga las botas. Ya va siendo hora con 35 años.

Lo que no imagina es que en tierras gallegas comenzará otra gran aventura. La de los banquillos.....pero de otra manera. Acaba de conocer a Arsenio Iglesias. El "Bruxo" de Arteixo le propone que le acompañe como segundo entrenador. Otra manera de ser suplente. Pero sin duda más gratificante.


Oriol Pagés (socio del RCD Espanyol) 

Publicat el 24/11/08 

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