AVUI A POL

Since 1900 per Marc Palau

Más allá de la falta de gol

El arranque liguero del Espanyol no ha sido claramente el deseado por la afición ni por la dirección técnica. Llegados a la jornada 12, el equipo va penúltimo en la Liga con 8 puntos y con un histórico balance de 0 puntos de 18 posibles en los 6 primeros encuentros de competición como local. Problema anímico, una lenta adaptación al cambio de sistema o una notoria falta de gol son las explicaciones más usadas para describir la precaria situación deportiva, pero mi objetivo es dar otra visión analítica centrada en la parcela defensiva y la portería. Es importante entender que los goles recibidos, así como los tiros a puerta pueden ser una unidad de medida cuantitativa pero es difícil medir la dificultad de un tiro para el portero o el grado de error o no del guardameta y defensa al encajar un gol.

Si comparamos los datos de las 12 primeras jornadas actuales con las de la temporada 18/19 podemos observar una arranque liguero claramente diferencial, 8 puntos actualmente por los 21 de la temporada anterior. Este fenómeno conlleva una clara diferencia anímica en el global de la plantilla, difícil de medir de forma numérica. En la 18/19 el Espanyol encajó 10 goles en las 12 primeras jornadas mientras que actualmente ha encajado el doble, 20. Para entonces, el Espanyol recibía una media de 4 tiros a puerta por partido (48 en total) y Diego López realizó 36 intervenciones, una media de 3 paradas por partido con la ayuda de dos balones que fueron a la madera. Si lo comparamos con los datos actuales, el Espanyol ha recibido 46 tiros a puerta (3,8 de media por partido) y Diego ha realizado un total de 30 intervenciones (6 menos que en la 18/19), unas 2,5 paras de media por partido, es decir, 0,5 paradas menos por partido en comparación a la temporada anterior. En lo numérico, al Espanyol le disparan ligeramente menos, pero encaja el doble de goles, bajando también las intervenciones de Diego López.

Al terminar la temporada pasada, Diego López se catapultó a la tercera posición del ranking de porteros con mayor número de paradas (119 en total) promediando 3,1 paradas por partido al terminar la competición con la dificultad añadida de ser el único portero que disputó, absolutamente, todos los partidos de liga. Además, el portero perico fue el tercer mejor portero de la Liga en intervenciones a tiros realizados desde dentro del área (2,1 paradas de media por partido). Estos datos revelan las cualidades técnicas, y físicas, de un portero extremadamente ágil con reflejos felinos capaz de resolver situaciones complejas. Actualmente, Diego López promedia unas 2,5 paradas por partido, siendo el decimoquinto portero con mayor media en una clasificación liderada por Aitor Fernández, portero del Levante (4,1). A su vez, Diego es el séptimo portero que más paradas ha realizado en lo que va de liga (30), siendo nuevamente Aitor Fernández quien más intervenciones ha realizado en total (49). De las 2,5 paradas de media de Diego actualmente (un 0,5 menos que en la 18/19), el 1,6 corresponde a intervenciones realizadas a tiros desde dentro del área y el 0,9 restante corresponde a intervenciones a tiros lejanos. Eso nos muestra que el 13 perico ha bajado sus números en cuanto a paradas por partido, siendo las intervenciones a disparos desde dentro del área donde mayor decrecimiento ha experimentado (0,7 menos).

Es injusto culpar a los porteros de los goles encajados, ya que muchas veces están 'vendidos' o su posibilidad de resolución es casi imposible. El equipo recibe menos tiros que el año pasado pero donde antes solo eran gol el 20,8% de los disparos a puerta, ahora esta cifra ha aumentado hasta el 43,4%. Además de duplicarse los goles encajados, recibiendo menos tiros en contra, el número de goles a favor ha empeorado pasando de los 16 goles de la temporada pasada a los 6 actuales. Esto significa que se ha pasado de tener un balance de +6 goles a tenerlo actualmente en -14. Es obvio que el equipo ha perdido también cuota goleadora con la perdida de Borja Iglesias quien monopolizaba el gol en liga al ser el propietario del 35,4% de los goles del equipo (17 de los 48 totales), pero los números muestran cómo la eficiencia defensiva también ha empeorado preocupantemente. Volviendo a la parte ofensiva, el Espanyol es, junto a Celta y Leganés, el equipo que menos goles mete. En el mejor de los casos, con los 6 goles en 12 partidos, el Espanyol solo hubiera podido lograr 18 puntos (6 victorias por 1-0), pero si además tu nivel de eficiencia defensiva empeora notablemente, ganar sin encajar gol se convierte casi en una utopía.

Estos resultados muestran la importancia del dominio de las áreas en el fútbol actual. Con las ventas de Hermoso y Borja Iglesias, el Espanyol ha perdido peso y eficacia en ambas zonas y eso se ha transformado directamente en peores números defensivos y ofensivos. Haría bien Machín y la plantilla en centrar sus esfuerzos en seguir con la tendencia de disminuir los tiros a puerta recibidos pero siempre que los pocos que se reciban no sean de consecuencias fatales, muchas veces por errores individuales que se traducen en ocasiones manifiestas de gol. Los errores de Calero o de Víctor Sánchez en Mallorca son el claro ejemplo de lo expuesto. De poco sirve conseguir disminuir los tiros a puerta concedidos si se cometen errores de ese calibre que están terminando la gran mayoría en gol. Este es el principal motivo por el cual se ha producido una perdida clara de eficiencia en el segmento defensivo en comparación a la temporada anterior. Hecho que perjudica también de forma directa a las estadísticas del portero gallego, sin ser a veces el culpable.

En definitiva, al Espanyol le han realizado casi los mismos tiros que la temporada pasada pero ha encajado, literalmente, el doble de goles. La influencia del portero gallego es menor en cuanto a intervenciones, pero como se ha dicho anteriormente, es difícil medir y comparar de forma cuantitativa la dificultad de los tiros que ha recibido entre una temporada y otra. Aun siendo peores sus estadísticas, juntamente con la del resto de la plantilla, Diego sigue estando en la parte alta de todas las clasificaciones de porteros, lo cual demuestra su peso y calidad dentro de la Liga Española. Además, los goles encajados no se producen, exclusivamente, por errores de los porteros, las defensas y el resto de jugadores tienen también su trascendencia.

Marc Palau 

@marcpalauc