AVUI A POL

Doy palabra per M.C. Cánovas

Tararí, tararí, Wu Lei ya está aquí

Perdonen que no conozca a Wu Lei, el delantero oriental que ha fichado ya el Espanyol en este mercado de invierno. Perdonen que no le conozca y también que no me entusiasme en ello. Vaya por delante que al muchacho le deseo la mejor de las suertes en esto del fútbol. Y si aporta goles al Espanyol, miel sobre hojuelas, porque sus alegrías serán también del club. Pero en estos momentos, las 12 de la noche del domingo 27 de enero servidor mira hacia otra parte, y reconociendo que ahí delante hace falta alguien que complemente a Borja, que aporte sus goles a la cuota del gallego y le permita coger aire de vez en cuando, yo miro hacia atrás, hacia donde se empieza a construir un equipo, hacia donde se basa un edifcio seguro: hacia los cimientos. Los de este Espanyol son blandos, son débiles.

Vaya por delante que remodelar un equipo no es tarea de tiempo de invierno, entiendo que necesita otros márgenes, para dejar salir para poder entrar y que todo lo que se pueda decir de sus necesidades más apremiantes estoy convencido de que está encima de la mesa de los responsables técnicos. Este equipo arrastra errores de construcción de un pasado reciente y aunque a comienzos de temporada Rubi le levantara el ánimo, le insuflara ilusión y la necesidad de jugar con un sello de identidad propio, más pronto o más tarde las carencias salen a flote, y cuando las cosas se atascan hay que aparcar la orfebrería. Ya saben, donde no se llega con la mano se llega con la punta de la espada. O así.

Este equipo al que se incorpora un delantero, ha recibido en las ultimas 9 jornadas 24 goles. 3 del Girona en casa; 3 en Getafe; 4 en el derbi en casa; 3 del Betis en casa; 3 de la Real Sociedad en Anoeta; 3 en Eibar. Y cuatro en casa hace unas horas. En cadena. Con un exiguo 1-0, la derrota más digna, entre medio, en el Wanda.

A eso miro. Y eso me preocupa.

Insisto en que tengo muy claro que toda esa débil estructura de equipo no se arregla en el mercado de invierno, que eso, espero, es un proyecto de cara al mercado de verano. Pero entre tanto, oigan, saquen la espada en los dos próximos partidos, Villarreal y Rayo, si no les llega la mano, porque si no, en el puesto 15 de la tabla y a 4 puntos de la zona caliente, igual se nos derrumba todo el edificio.

Dicen que Obdulio Varela, el mítico capitán der la selección de Uruguay que protagonizó el por los siglos de los siglos inolvidable Maracanazo, en el vestuario, antes de jugarse la finalísima de la Copa del Mundo frente a Brasil arengó a su tropa diciendo: "Tenemos que jugar este partido con los huevos en la punta de las botas".

Pues eso. Villarreal y Rayo. Con o sin Wu Lei.

M.C. Cánovas


 30/09/2019 Otro tiro en el pie
 17/09/2019 Pragmatismo a ultranza
 23/08/2019 Demasiadas lágrimas de cocodrilo
 30/07/2019 El 2
 18/07/2019 Renovaciones... a fondo
 28/06/2019 El partido de Roca
 18/06/2019 Quince días para vibrar, un año para disfrutar
 14/05/2019 Arriba el telón
 23/04/2019 Una jornada para aprovechar
 16/04/2019 Asentar una lógica identidad. Blindar una férrea mentalidad.
1 | 2 | 3 | 4 | 5 | 6 | 7 | 8 | ... | 18