AVUI A POL

Can ràbia per Francesc Via

Recetas para salir del pozo

Lo hemos hecho antes. Lo volveremos a hacer. Les doy tres ejemplos de toda una vida dedicada a la supervivencia: en la 03/04, con idénticos números a los que tenemos hoy, salvamos la temporada en el último partido. En la 08/09, el equipo estuvo a 9 puntos de la salvación, prácticamente desahuciado, y todavía nos sobró una jornada. En la 12/13, tras cesar a Pochettino, el equipo era último con 9 puntos, solo uno más que ahora en la misma jornada y Aguirre salvó al equipo con la gorra. Y que la memoria no les traicione: también en esas ocasiones se dijo que había plantillas flojas. Y no siempre nos salvaron los ídolos, sino actores secundarios. Y también se habló de falta de carácter, de desunión de la masa social. Y hubo graves críticas a la directiva, a la dirección deportiva y a todos los estamentos del club. Y tampoco faltó una constante, la fe, muchas veces irracional y contra toda lógica, en la salvación.

Haber superado esas situaciones no garantiza superar la actual. Es verdad. Pero algo deberíamos de haber aprendido de esos años. Algo debería de haber quedado en nuestro ADN perico que nos prepare para el sufrimiento que nos avecina, y que solo acaba de empezar. Resiliencia. Resistencia. Rebeldía. Y también algo de conocimiento, de aprendizaje, debería haber permanecido en el club sobre como afrontar esta situación. Porque recetas las hay y son simples.

Saber donde estamos: Decir que ya estamos en segunda no sirve de nada. Primero porque es mentira y segundo porque es contraproducente, ya que si se lo creen los jugadores y la masa social, nos desactivaremos y dejaremos de luchar como es debido. Como en la fábula de los dos ratones que cayeron en la leche: el que se negó a morir ahogado, convirtió pataleando la leche en mantequilla y pudo escapar. Pero además, es que si se lo llega a creer Chen, puede decidir paralizar la inversión y ahorrar para el próximo curso. Hay que saber, eso si, donde estamos y sobretodo QUE DE AQUÍ NO SE SALE GANANDO DOS PARTIDOS. Ese es un tópico que está bien para las ruedas de prensa pero una vez la mierda te llega a la altura del cuello, no podrás dejar de remar hasta el final si no quieres volver a hundirte.

Confiar en Machín y no mirar atrás: Hemos llegado hasta aquí por un cúmulo de errores de los que hemos discutido sobradamente, pero no debemos perder más tiempo llorando por la leche derramada. Tampoco cuestionar al actual técnico, puesto que pese las objecciones y matices que todo aficionado introduciría, Machín está aplicando medidas coherentes y la mejora en el juego y la actitud, con la salvedad de Bilbao, resultan evidentes. También, por todo ello, hay que tener en cuenta decisivamente su voz de cara a mejorar la plantilla y el club debe tratar de complacerlo, siempre dentro de las limitaciones. Con el fichaje de Machín hemos apostado a una carta que tiene unos parámetros muy claros respecto al estilo de juego y no es momento de andarse con medias tintas o retirar la apuesta.

Llegar vivos a enero: No podemos centrar todas las esperanzas en el mercado de invierno. El Espanyol debe llegar al término de la primera vuelta sumando un mínimo de 18 puntos, es decir, 10 más de los que tenemos. Sumar menos será añadir paladas de tierra al hoyo y condenarnos a una segunda vuelta milagrosa sobre la cual hay no pocas dudas. Este equipo quizá no esté preparado para heroísmos pero puede y debe hacer un mínimo de 27 puntos en la segunda vuelta sin forzar la máquina. Son los necesarios para salvarse holgadamente, como corresponde a nuestro presupuesto, y menos del 50% de los que habrá en disputa.

No esperar al último día de mercado: Si sabemos, y desde luego ya lo sabemos, que hay que reforzar al equipo, no perdamos tiempo. Los fichajes deben estar disponibles para Machín la primera semana de enero, en la que precisamente hay derbi. No cometamos errores pasados en los que nos pasamos el mes persiguiendo grandes nombres para fichar el último día al tipo que nos salvó, como en el caso de Iván Alonso. Hay que identificar las carencias, actuar con rapidez y buscar jugadores de rendimiento inmediato. Hay dinero en caja, pese a que el límite salarial disponible sea estrecho. Pero pueden hallarse fórmulas como cesiones con opción de compra obligatoria a partir de junio 2020. Hay que empezar a moverse ya.

Buscar complicidad con la masa social: Es necesario empezar a comunicar ya con la masa social y hacerlo apropiadamente. El club no puede seguir emitiendo mensajes sin personalidad ninguna ni empatía con la situación ni el sufrimiento del socio, o tuits automáticos que ignoran la gravedad del momento. Hay que hacer sentir a la masa que se activa el estado de alarma y que los necesitamos. Hay que tocar la fibra. Hay que apelar a la esencia. Hay que empezar a hablar desde ya con todos los grupos de animación y las peñas y hay que empezar a coordinar acciones. Hay que utilizar al socio como principal activo de la reacción. Y si, lo siento, hay que regalar entradas. Muchas más entradas. Los próximos partidos en Cornellà tienen que ser muy calientes porque nos jugamos la categoría desde ya y no se puede perder otro partido consecutivo en casa. Es vital.

Resolver la Europa League: Este jueves hay que dejar resuelta la clasificación para la siguiente ronda Europa League. Hay no poco dinero en juego y además ganar al Ludogorets nos servirá para que la victoria vuelva al estadio y podamos dejar de pensar en Europa hasta enero. Luego ya se verá. No hay que desdeñar los efectos positivos que tiene esta competición aunque no la estemos disfrutando como se debería. Pero puede ser un excelente banco de pruebas y permitirnos mantener cohesionado y alerta al grupo de jugadores que debe sacar adelante la situación.

Seguro que a ustedes se les ocurren estas y otras recetas para superar este momento crítico que no me cabe duda que el club está preparado para superar. Hemos estado aquí antes, y también nuestros rivales lo saben. Saldremos. Pero hay dos grandes enemigos: la inacción y el desánimo. Me preocupa que los actuales dirigentes del club, en su torre de marfil tan alejada en ocasiones del sentimiento perico, no calibren adecuadamente la situación en la que nos hallamos. Pero todavía más me preocupa que los pericos hayamos abandonado el espíritu que nos caracteriza, sintetizado en una pancarta que colgó en 2009 en la grada de Montjuic como un faro en los momentos de mayor oscuridad: NO NOS RENDIREMOS JAMÁS.

Francesc Via 

@francescviapol      


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