AVUI A POL

El convidat

Insoportable, por Óscar León

Todo el que me conoce sabe que siempre hablo de proyectos, tengo paciencia con los entrenadores y acostumbro a decir que hay que esperar, de hecho muchas veces se me acusa de palmero...
Sin embargo, tras escuchar por enésima vez lo de que controlamos el partido pero los errores nos penalizaron (Que ojo, igual es verdad) ya digo basta.
Después de ver el insulso y lamentable partido de los nuestros en Palma solo queda un camino, triste y no deseado por nadie pero necesario, y todos sabemos cual es.
Tenemos claro que David Gallego merecía la oportunidad, cómo también tenemos claro que a estas alturas su crédito está más que agotado, de hecho ya lo estaba la semana anterior pero se decidió alargar la agonía.
Porque aparte de los resultados ya de por si razón suficiente, lo peor son las sensaciones y las explicaciones, estamos ante una de las mejores, sino la mejor plantilla, que hemos tenido en años y tras 9 partidos y no haber jugado contra nadie tenemos 5 puntos...
Primero era que no habíamos hecho pretemporada, resulta que todos los años los equipos que juegan previas empiezan cómo motos porque tienen más competición que los demás pero claro, nosotros somos especiales.
Después cómo ganamos un partido de chiripa, ya estábamos en el camino pero cómo el camino se torció, ya empezamos con lo de los errores que nos penalizan.
Está claro que el fútbol profesional tiene que ver mucho con las dinámicas y que a veces nos ha faltado suerte, pero es que cómo dije al principio no hemos jugado contra nadie y lo lógico con el calendario que viene es que en la jornada 15 nos veamos a 5 o 6 puntos de la salvación. Es por eso que urge un cambio, para que a partir de esa jornada ya cambien las cosas porque antes, será difícil con lo que se nos viene encima.
Por todas estas razones, la situación se ha vuelto insoportable y cada día que pase sin poner solución a esto, será un día más cerca de la segunda división, creo que todos al menos en el continente Europeo lo vemos claro, esperemos que en el lejano oriente lo vean al menos parecido.

Óscar León